Enron, las hipotecas basura y la enseñanza de la ética

Esta entrada es la primera en una serie en la que trato de algunos de los puntos más relevantes para este blog del último libro de Max Bazerman y Ann Tenbrunsel “Blind Spots. Why We Fail To Do What´s Right and What to Do about It“.

Blindspots o literalmente “Puntos ciegos” está repleto de estudios de caso desde la historia del Ford Pinto, hasta Maddof, pasando por el desastre del Challenger, Enron o la intervención de las tabacaleras durante décadas en las decisiones de salud pública. También se describen abundantes investigaciones empíricas en el terreno de la psicología moral y la economía experimental que hacen del mismo una útil lectura para quien mínimamente se interese por los temas tratados en este blog.

¿Ética normativa vs. Ética descriptiva?
Uno de los puntos teóricos clave sobre el que está articulado el libro es la idea de que la enseñanza tradicional de la ética es insuficiente a la hora de promover el que los individuos se comporten de modo acorde con sus creencias morales y valores.
Tal deficiencia la achacan en gran parte al enfoque casi exclusivamente normativo que tienen gran parte de los programas de ética. Debido a dicho enfoque, la enseñanza de la ética se basa desproporcionadamente mucho más en los imperativos morales o lo que se debería hacer, antes que en la comprensión del funcionamiento del comportamiento moral o el cómo se comportan en realidad los individuos (terreno de la psicología moral que forma parte de una ética descriptiva).

Una de las puntas de lanza para sustentar esta afirmación se basa en las investigaciones del profesor de filosofía de UC Irvine, Eric Schhwitzgebel. Schwitzgebel no demuestra que la enseñanza de la ética te haga “peor persona”, pero su investigación sí consigue hacer recaer el peso de la prueba en aquellos que afirmen la inversa. Schwitzgebel ha mostrado que los estudiantes de ética son mas dados que los estudiantes de otras materias a no devolver los libros a la biblioteca (infringiendo el imperativo moral comunmente aceptado del “no robarás”) o que los profesores de ética suelen afirmar más a menudo que comer carne está mal o que votar es un deber cívico, pero que sin embargo no comen menos carne ni van a votar más a menudo, que los profesores de otras áreas.
Con este tipo de evidencias así que una crítica al modelo psicológico desde el que opera gran parte de la enseñanza de la ética tradicional, Bazerman y Tennbrunsen defienden la insuficiencia de la ética normativa para promover muchos de los comportamientos y valores con los que los propios individuos pueden verse identificados.

¿Pero es la enseñanza de la ética descriptiva que nos informa de nuestros sesgos en el juicio y el comportamiento moral suficiente por sí misma?
Varias líneas de evidencia conducen a pensar que tampoco. Hace poco la lectura del también recomendable libro de Esther Duflo y Abhirjit Banerjee, Poor Economics dirigió mi atención hacia el siguiente estudio llevado a cabo por investigadores de la universidad de Pennsylvania. En dicho estudio, se invitaba a los participantes a rellenar un cuestionario por el que recibían 5 dólares. Al final del cuestionario se les invitaba a donar parte de ese dinero para una ONG. Un grupo de participantes escogidos al azar recibían un panfleto de la ONG que decía lo siguiente:

La escasez de comida en Malawi afecta ya a más de 3 millones de niños.
En Zambia, graves déficits pluviales han resultado en un descenso del 42% en la producción de maíz. Como resultado de esto, aproximadamente 3 millones de zambianos se enfrentan al hambre.
4 millones de angoleños -un tercio de la población- se ven forzados a escapar de sus hogares.
Más de 11 millones de personas en Etiopía requieren asistencia inmediata con comida.

Otro grupo de participantes escogidos al azar recibía el siguiente panfleto:

Todo el dinero que dones irá para Rokia, una niña de 7 años de Mali, África. Rokia es miserablemente pobre y se enfrenta a la amenanaza de desnutrición severa o incluso la posiblidad de morir de hambre. Su vida se transformará para mejor como resultado de tu ayuda financiera. Con tu apoyo y el apoyo de otros generosos donadores, la ONG Salvemos a los Niños trabajará con la familia de Rokia y otros miembros de su comunidad para ayudar a alimentarla, ofrecerle una educación y un cuidado médico e higiene elementales.

El grupo de participantes que recibieron el primer panfleto repleto de datos estadísticos ofreció en promedio 1,16 $ por estudiante. Sin embargo, el grupo que recibió la descripción en términos personalizados y relativos a un individuo no anómimo ofreció de media 2.83$ por participante.
Es sabido desde hace tiempo -y las ONGs explotan este hecho, que el dirigir la solicitud de ayuda hacia una víctima identificable suele ser mucho más eficaz que cuando las víctimas son anónimas o “meras cifras”. La interesante vuelta de tuerca vino cuando en un estudio subsiguiente, los experimentadores ofrecieron nuevamente a dos grupos distintos de participantes los mismos panfletos, salvo que esta vez al final de cada uno de ellos figuraba una información que aducía que las personas tienden a donar más cuando se trata de una víctima identificable que cuando se trata de información estadística. Pese a facilitárseles una información veraz relativa a la ética descriptiva o estudio del comportamiento moral, no sólo no aumentaron las donaciones del grupo que recibía la información estadística, sino que también disminuyeron las donaciones del grupo que recibía el panfleto con la información sobre la niña pobre.
En definitiva, en este caso el instruir a las personas con los elementos de una ética descriptiva tampoco parece ayudar en sí mismo a promover el comportamiento deseado en cuestión sino, de modo perverso, todo lo contrario.
¿Puede ser que la enseñanza de la ética descriptiva no contribuya tampoco pues a maximizar el comportamiento moral (dentro de unas coordenadas éticas en particular)? Los autores de Blindspots reconocen de hecho esta posibilidad y por eso su propuesta se inclina más por la de una enseñanza de la ética que siendo realista sobre la psicología moral de los individuos favorezca la toma de decisiones de cara a la transformación de las situaciones en las que se encuentran los sujetos, en la línea a veces de un cambio institucional. En suma, toda una serie de consideraciones a las que atender para que la próxima vez que leas este blog no acabes asaltando un banco.

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